mayo 06, 2008

historieta

Ayer me encontré con un amigo que revolvía el miniestante asignado a Cómics/Terapia Floral en una librería palermitana, ahí cerquita de Plaza Serrano, el nuevo Eleven clasemediero.


Después de denodados intentos por explicarme que no, que a pesar de su sweater de punto grueso y los pantalones de corderoy no estaba renegando de su presente de patrón de estancia (no le creí hasta que me mostró que no había llevado morral para la blackoronga), me explicó que andaba buscando algunas historietas para su sobrino

El Corto?

Lo devoró con esfuerzo



Algo de Manara?


Ahí sí que la madre va a tener que plastificar las sábanas


Y me acordé de El Cazador



Lo leía en el 160 a eso de las 6.30 cuando volvía de servirle el güiski a los herederos de la pizza y el champán. Me encantaba la cabronez del grandote hincha de Racing, sacado y zarpado sobreviviendo a la sombra de la fiesta romana (alguien habrá leído el de la Dalma y la Giannina en Disney?)