Mostrando las entradas con la etiqueta Crónica de los días. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Crónica de los días. Mostrar todas las entradas

mayo 22, 2010

move


Ver mapa más grande



"Barrio de putas, marineros e intelectuales" me dice Héctor, el encargado, mientras abre los postigos para que me asome a la vista.

Pienso que voy a tener que ensayar el nudo hunter, asi al menos califico para dos de los tipos de vecinos.

mayo 20, 2010

Oh la lá!

Pibe: Acá te dicen oui seguro (ahhhhhhh! mi reino por bajar de largo por esa escalera)

mayo 13, 2010

Oooooh!

Cariños a, blogger de bloggers, escribe sobre Solá

mayo 04, 2010

yo me quiero casar

y un día llegamos acá

abril 23, 2010

El tostado más rico de la ciudad, hoy, lo sirven en diagonal al Obelisco. Es un secreto que se guarda desde hace poco bajo la fachada de rasti mal entrazado de un hotel que parece de utilería, un cuatro estrellas con cariño.

Hasta hace un par de años, el primer lugar en el podio del arte del pan y queso lo ocupaba el bar de la esquina de Saenz Peña y Belgrano, en la misma vereda del Departamento de Policía. Comer ahí hasta que diesen ganas de seguir viaje, entre canas, familiares de presos y taqueras (un estadío similar al botinerismo pero en el mundo uniformado), todos en feliz convivencia.


Mientras tanto, en mi segundo bar favorito, tres gringas coloradas y secas como manzanas de súper, coquetean con el barman. Él intenta poner buena cara, el esfuerzo se le nota en la comisura de los labios, sonrientes pero tensos.
Al lado, un chico lindo que me hace acordar a otro chico lindo que me dijo que no, le dice que si a una flaquita con cara de pocas madrugadas. La flaquita está contenta, yo también, lo tomo casi como una revancha. Les sonrío y los felicito, y todo parece un poco una escena de comedia de Polka.

En el 140, un chico llama a otro. No se ven hace un tiempo largo porque el de este lado explica en qué está trabajando con palabras rebuscadas. La excusa del llamado es el cumpleaños del que está del otro lado. Dura poquito, hay promesa de verse pronto, en ese tono de compromiso que no se va a cumplir nunca.

Una vez que corta, el que está de este lado hace un llamado más. Encarga una docena de empanadas, "de todas menos de carne", y promete pagar con cambio. Me sorprende que pueda saber cuándo va a llegar a su casa, yo nunca tengo en claro cuándo, ni cómo ni con quién. Será que todavía no encontré a donde llegar en serio.

marzo 09, 2010

overdressed

Obviando la flia y algunxs amigxs, que no son relaciones sino partes de uno de las que no se transplantan, como los pies o el cerebro, esta mañana caí en la cuenta que mi relación más duradera la mantengo con Sebastián, mi peluquero. Creo que es porque hace de mí lo que quiere y yo lo dejo hacer.

Llego, me pide un cortado en jarrito con dos de azúcar al bar de al lado, le pregunto ¿todo bien?, contesta todo bárbaro, sigue ¿qué hacemos?, lo que quieras le digo y así. Ni una palabra más. Yo dormito con media sonrisa y él tijeretea.

Esta semana en la conversación-telegrama metí un bocadillo de más. Le dije que estaba muy en versión bardera de Amelie, pero que hiciera lo que quisiera. Entonces agarró la tijera, después la maquinita esa que suena pfiiiiiiiiiiiiiiiiiii y que me hace rasquitas de las lindas en la nuca. Quedé como extra de película futurista post apocalíptica, los lados cortados como a mordiscones, flequillo polémico. También doy tecladista de Duran Duran en los 80´s.

Me miro al espejo y todavía no me reconozco. No es la primera vez y no me asusto, ya sé que lleva unos días.

El corte nuevo tiene alta ascendencia entre las chicas, lo noté. Mi oftalmóloga saludó más efusiva que otras veces y la hija del verdulero me pidió el teléfono con la excusa de no sé qué.

*

La RubiGuonder está en NY, yo la extraño horrores. Le dio saudade de sudamericanía y se fue a comer ceviche, su favorito. En el restó suenan Los Enanitos Verdes. No recuerdo banda con frontman más feo.
Encontrar una groupie de Marciano Cantero, nuevo desafío, onda para informe de programa de Chiche.

*

Yo no sé si será cosa del angelito de la guarda, de la Iemanjá a la que me destinaron una noche de agua fría en la Biarritz bonaerense o qué, pero ando con ganas de inmolación y la ocasión no se presenta.

La manía tremenda me susurra al oído izquierdo que el sincericidio será con final feliz. El tachero canta la noche en que dejaste de actuar, sooooooloooooooo y yo le hago coros. Convencidos, ambos dos. Danger.

Habrá más novedades para este boletín.

*

Escucho conversaciones overdressed, y me copa simplificarlas. Como cuando M. me preguntò qué decía mi horóscopo para esta semana y le contesté parece que voy a estar bien de guita y garchando lindo.

*

En el laboratorio de Shafte leo frase ingeniosa. No voy a recordarla exactamente (como casi todo estos días) para poder hacer la cita, pero el sentido me estuvo dando vueltas.
Si tuviera que explicarlo, este post sólo diría: dejar hacer y disfrutar de lo que salga. Eso.

febrero 28, 2010

moretonitis aguda

Escribo trepada a las dos rayitas de wifi que llegan al cuarto. El modem que te deja Fibertel parece que es el mismo que usó la avanzada francesa para avisarle a Napoleón que la estepa rusa se ponía áspera y, se sabe, los pibes recibieron la noticia cuando ya se habían calzado los kickers primavera-verano y estaban lejos para ir a buscar la robe de chambre de corderito.

Desde mi cama en las alturas se ve todo el pulmón de manzana. Hace unos seis años que estoy acá y la geografía cambió considerablemente. De las casas con jardín en las que los pibes que juegan en el Belgrano Athletic festejaban los cumpleaños con asado y chicas muy rubias muy lindas y muy de gritar agudo, pasamos a las torres con SUM, pileta y tenders con ropa de bebé que flamea cortito y colorido.

Para no extrañar el color local que tanto supo hacer de Villurca mi lugar en el mundo, algun vecino de los de antes decidió que en este pulmón se vuelva a garchar, y que sea a los gritos.

Asi que mientras se calientan mamaderas en las dos cocinas de enfrente y en el living en diagonal se juega al tenis gratarola que trae la wii, desde nosesabebiendónde sube el murmullo acompasado de un muchacho que la está pasando bien, y a cada respiración la va pasando mejor.

Yo sigo escribiendo sobre cosas que no le interesan a nadie pero que a fin de mes van a pagar el alquiler, y al ritmo de los gemidos dejo de aporrear el teclado y un poco que lo acaricio.

#

Una constante en la vida de esta humilde servidora es que madrepadretutoryoencargado le dejaran grabado en loop en todos los idiomas y dialectos "vos sos tu propio boicot" en el agujero ese donde debería estar el lóbulo frontal (habiendo resaltado el uso del debería, ergo, se entiende, lo que el viento se llevó).

Siendo las 14.30 y amaneciendo con esa carita inesperada al lado, cuando en verdad, se intentaba ser una cruza de Natalie Wood con consciencia social y atributos para la bossa nova, toda la situación hace que la frase reaparezca en chino mandarin flotando en los vapores del baño ajeno y que, milagros de la resaca mediante, la entendamos por fin en su máxima expresión. Ah, y tres moretones verde que te quiero verde. Alguien podrá convertir toda la escena en algo encantador (o no, pero es tarde pa piar)

#

Estoy obsesionada con las keikos asesinas

febrero 16, 2010

Mushasha Punk

El bloguero del año me pidió que hiciera selección de 5 canciones de amor de una mushasha que fue punk

Entren a ver y comenten lo buenalindaysimpática que soy antes que las fans del Chewbacca más guapo vengan a por mi cabeza

febrero 03, 2010

días así

Una vez tuve 9 años y me cambiaron de turno en el cole porque era más cómodo. Y fui la nueva rara, con el pelo hípercorto medio entre Ziggy Stardust y refugiada kosovar. Y en el último banco se sentaba José Luis, un Jack Wild del conurbano que a los cinco minutos me declaró su amor en una carta donde pegó mocos y que yo rompí en mil pedacitos en el recreo largo.

A la vuelta, la maestra hizo que juntara los restos y los pegara con cinta scotch. Y leyó la carta delante de todos. José Luis sonreía como si le hubiesen avisado que dejaba el colegio para siempre, que ya no hacía falta que fuera más. Yo tenía la vista fija en el crucifijo de la pared del fondo.
Al mes, él ya se había olvidado, y ahí a mí me empezó a gustar.

-

Ahora me asomo al balcón porque escucho charla en guaraní, son unos albañiles bajo la chapa que pusieron para resguardar al asado de la lluvia tibia. La acústica que da el metal hace subir el cantito medio rapeado, con efecto amplificado, mezclan fuchibol y el culo de la Cirio.
Están desmantelando una casona lindísima que da a Lugones, probablemente se venga otro edificio con sum y solarium. Miro las tejas de la Iglesia Protestante y medio que me despido, se recorta el horizonte en el barrio.

-

Los días así me antojo jodido: quiero el capuchino a la italiana que sirven en la Trianón de Boedo y seguirte el paso largo. Pero los días así parece que todo queda lejos, hasta Boedo.

enero 11, 2010

el oevo, la gae.e.na y la máquina de hacer chorizos (de soja)

A mí me pasa que cuando conozco a alguien, adentro, en el huequito que queda entre la nuca y la cabeza, justo cuando va a pegar la curva amplia que tanto me complica la búsqueda de capelinas, la vocecita dice "van a ser grandes amigxs", "este te va a romper el corazón", "con estxs te vas a reír un año seguido" y pasa, aunque en el momento no le dé mucha bola y me haga la jodidita.

Entonces estamos una tarde de semana que se va, en una oficina de 4 x 3 en microcentro mon amour, y uno se pone gafas y me pregunta si le quedan bien y no le miento, al otro lo reto porque ese plato no tiene colores suficientes y el tercero me jode con algún ex que quedó en la banquina y a los que le presento indefectiblemente sabiendo que van camino al desbarranco. Y los miro y la vocecita y yo no decimos nada, pero sabemos, nos pusimos de acuerdo. Estos son de los que se quedan.

*

Ya es tarde para el balance del año, ya estamos todxs en trip amigáte con el verano que marzo es peor, y alguien me dice no sé qué de la vida, onda muy osho made in Coto, y me quedo mirando el pasto: en el 2009 se fue mi abuelo, lloré, lloré mucho, por él y por mí, porque me sentí muy sola y muy fuerte a la vez, como sé que nunca más me voy a sentir, y eso se sintió raro y buenísimo a la vez, como cuando probás por primera vez el jenjibre o los pinchazos zumbados de la máquina de tatuar. Tuve también una pelea gloriosa, de esas en las que maldecí como nunca antes, con gritos, con ganas, puteadas redondas y gordas que salían como trompada y que posiblemente dieron en el blanco equivocado. Me sentí muy triste y no metí resistencia, dejé hacer. Y estuve muy contenta, casi feliz, y sé bien por qué, y dejé que pase también. Dí muchos besos con ganas, dí muchos besos con miedito, y dí muchos besos porque sí. Estuvo bien el 2009, eso.

*

En qué andás? me pregunta y no sé ni por dónde arrancar, entonces le digo lo que quiero y no tengo, típico de mis días sin suficiente guiski en las venas: que nos ríamos y podamos salir al sol o a ver llover y garchar un kilo y dos pancitos y si le toca verme en un día de bolsa de papel en la cabeza, que no levante los brazos pidiendo el cambio y me ayude a hacer los agujeritos para respirar hasta que pase pero que no me agarre de la mano ni hable en plural ni suponga que si lo miro así como sólo a veces me sale es porque in de fec ti ble men te quiero lacasaelperrolospibesylamáquinadehacerchorizosdesoja. Retribuyo con berenjenas al escabeche y una frase ingeniosa cada dos kilos de sambayon.

Clarificada la pregunta, entiende el interlocutor mi abrazo encantado a la incertidumbre porque se sabe que de entrada, como diría Siesta, "Pepe está complicado" ergo acá no hay primero, fue el oevo y la gae.e.na al mismo tiempo desde el inicio de los tiempos.

enero 07, 2010

Ahora sí


¡Felicitaciones Jonás!


el primero de muchos que vendrán

enero 01, 2010

Un año nuevo que arrancó rosado sobre los techos de Peña.
Cociné con amor para los amigxs, bailé sin parar, no perdí la sonrisa ni por un rato.
Excelente arranque.

Que sea gran año, queridxs

diciembre 24, 2009

Una vuelta más



Felicidades

noviembre 24, 2009

lo diver que sería


Estoy menos tiempo por acá porque Docampo me encargó una misión difícil, pero no imposible. Imposible is nothing, y cuando empiezo a pensar en modo esloganes publicitarios, danger, estamos en problemas. Así arrancan siempre mis quilombos más maravillosos.

Hasta hace un par de semanas renegaba con una señora grande y su hijo, a cual de los dos más tremendos. Tremendos por obsesivos, tremendos por invasivos, tremendos por hacer lo que hacen sin ser en el fondo mala gente. Sefiní, punto y aparte.

Hace unos días el kiosquero amigo me vio en la tele. Fue un error involuntario, mi nuevo laburo depende de que yo esté detrás de cámaras para que muestren a otro, pero en el tumulto se ve que no medí bien el radio de acción de uno de los móviles y quedé escrachada.

Saliste linda, me dice el tiracables de C5N mientras desarman, es linda replica el productor, no tanto por coquetear sino porque se le nota que tiene la respuesta rápida y es mas fuerte que él. En otro momento le hubiese dado el tiempo justo para una estela, pero estoy cabizbaja y meditabunda, asi que la dejo pasar para que la pise otra. Acá no faltan: está lleno de chicas de veintipocos que te hacen creer que son mas lindas y mas buenas de lo que son y que cada tres meses aparecen con los ojos rojos por el insomnio y otro chiste negro en el escote. Casi igual que yo a los treintipocos, pero con carrocerías cero km.

Descubrí que el estado cabizbajaymeditabundaporquemedicenqueno genera alto ascendente entre los camarógrafos. Lo aprovecho. La semana pasada me salvaron la vida, todos contentos.

¿No debería ser siempre así? it´s so easy: saliste linda, ascendente alto, todos contentos. Pero parece que no, puta madre, lo diver que sería y nos la estamos perdiendo.

noviembre 01, 2009

She gets the far-away...

...look in her eyes


Forever Young

octubre 22, 2009

octubre 19, 2009

Domingo Mamele

octubre 15, 2009

Reciclaje

Hace unos días me tuve que escribir con un viejo amor, un tema administrativo, nada muy personal. La última vez que tuve que escribirle, fue una carta desesperada, de esas que se escriben cuando ya sabés que no va a haber nada de qué arrepentirse porque el tren se fue hace rato y vos te quedaste viendo si comprabas o no los pasajes. Aquella fue literalmente una carta, en papel rayado garabateada con tinta negra. Entre mi costado toc y ese egotrip sin límite que me apodera cada vez que tengo que salirme del lumilagro lustroso que me inventé para poder respirar y sonreír, no pude despacharla por correo pero tampoco entregarla en mano, entonces recurrí a la remisería de al lado de la barrera, después de llorar una hora en el zaguán de mitad de cuadra.
El remisero no sabía si agarrar el sobre y los veinte pesos o llamar al SAME. Sabio, optó por estirar la mano y cerrar la boca. Eso sí, se quedó en la puerta del local esperando a verme cruzar sin problemas la avenida. Era un miércoles. Eran las 2 am.

Esta vez, acorde al contenido burocrático del mensaje, el medio fue un mail, 10 de la mañana de un martes. Intenté que fuera pulcro, correcto, con algún guiño gracioso con algo de malicia para descontracturar (usé de víctima a a un amigo en común que se convirtió en un almost famous, sabrá perdonarme). Blanco, brillante en la pantalla, dudé tres segundos y puse send. La respuesta llegó al ratito, me encontró tarareando están lloviendo estrellas en un taxi (mi hígado deforme que hace que adore a Cristián Castro + el miracolo de portar bb). No sé si fue el sol que se empecinaba en salir entre los plátanos o el almíbar musical que pegoteó lo poco que queda de lóbulo frontal, pero me conmovió su respuesta, cariñosa y risueña como en nuestro mejor diciembre.

Todavía no se me había borrado la sonrisa cuando, como en la pantalla del cine de Burzaco, medio fuera de foco y con rayaduras cada tanto, empecé a ver las imágenes de las madrugadas masticadas a guiski y amargura en el sofá de Floresta, eterno ring de nuestras peleas furibundas, no por lo ruidosas sino justamente por lo contrario, silencios ásperos de amanecer en invierno. ¿Dónde se habían ido las puteadas para adentro, los tsunamis de lágrimas, los tachos de basura del desamor que llenamos en esos momentos? ¿Habrá un CEAMSE de las historias que fueron pero no?. Tiempo, me dijo un amigo. Tal vez sea sólo eso, tiempo. El mejor reciclador.

octubre 05, 2009

Reescribir la historia

Como en esos comics que te armabas a medida en las siestas embrutecedoras de extremadura sur, de la mano del fetichista de los pies grandes (sería mi novio ideal) se reescribe la historia: el oso judío con ojos de niño cruel y sed de chacal, el andar de velocirraptor de Hans Landa y su olfato para la miseria y la figura de Shoshana recortada en el ventanal cual troyana esperando vengar el polvo de sus huesos. Punto aparte para Brad, que es un poco Wayne y otro poco Brando.

octubre 01, 2009

Glú

Es sábado, tengo evento familiar. Mi tío, la imagen más cercana de padre que tengo después de mi abuelo, cumple años. Está jodido recibir este año que se viene, está a punto de quedarse sin trabajo y haciéndose cargo de la casa de mi abuela, se mudó con ella cuando el viejo dejó de ser el viejo. Asi las cosas.

Mi hermana preparó una gran torta, me llama para que lleve una bengala. En Glew bengalas no se consiguen. Es una barriada al sur del sur, mezcla de campo y villa urbana, donde los pibes te piden monedas en la esquina mientras el dealer para la cupé fuego con las puertas abiertas para que todos escuchen llorar a los de Marilyn desde el estéreo al palo. Así son los sábados en Glew, como cualquier sábado en cualquier barrio del conurbano. Pero el domingo te despertás con el ruido a lata del jarro hervidor que el lechero hace tronar contra la verja de la entrada. En la calle espera el carro, y dentro, los tarros de leche recién ordeñada en la chacra que quedó entre la quema y las canchas de Defensores. Todavía pasa el lechero en carro, todavía no paga peaje.