febrero 05, 2010

adentro de los huesos

Alguna vez tuvimos sexo atolondrado con Paula y cada uno se quedó solo adentro de los huesos, fumando y mirando cómo las estrellas reventaban contra la ventana, pero nada más


2 comentarios:

meki dijo...

Brillante este cuento!

EmmaPeel dijo...

Si, amiga, un kilo y dos pancitos!